Ecologismo

La gente siempre ha cazado animales para alimentarse, pero a diferencia de otros depredadores, los seres humanos pueden perseguir a una especie incesantemente hasta que esta se extinga.

La pérdida del hábitat también pone en peligro a muchos animales. A medida que más y más áreas naturales y silvestres de la Tierra son desmontadas para construir edificios, rutas, industrias, o para establecer espacios para la agricultura y la ganadería, los animales son aislados y no tienen lugar para moverse, sin sus habitats se hallan en peligro. 

Quizás no haya suficiente alimento para toda una comunidad de animales, por eso se enfrentan a la extinción. Especies cuya distribución, o tamaño de población ha disminuido drásticamente poniendo en riesgo su viabilidad ecológica en todo su hábitat.

Algunos de ellos son: el perrito de las praderas (Cynomys mexicanus), el jaguar (Panthera onca), el manatí del Caribe (Trichechus manatus), el tapir centroamericano (Tapirus bairdii), el conejo de los volcanes (Romerolagus diazi,) y la vaquita marina (Phocoena sinus).

 Especies en Extinción y las especies en peligro

En el mundo se pierde cientos de miles de especies, muchas de ellas aún antes de ser descubiertas por la ciencia. De ese modo, no sólo se pierde  la variabilidad biológica, sino además la diversidad genética, fuentes de sustentos para las generaciones futuras. Una especie en peligro de extinción es una especie que puede extinguirse en un futuro próximo. A través de la historia de la evolución, millones de especies han desaparecido debido a procesos naturales.

En los últimos 300 años, sin embargo, los humanos han multiplicado la tasa de extinción por mil.

Para todas las especies naturales, vegetales y animales, vivir constituye un peligro cotidiano, deben cuidarse de sus congéneres, especialmente del más poderoso predador que existe sobre la Tierra: el hombre. Los desastres ecológicos, la deforestación y otras consecuencias de la acción humana provocan daños en la cadena trófica. En el mundo actual la extinción de especies animales no está tan directamente relacionada con la escazes de alimentos o la contaminación, como con acciones  violentas directas (la caza no reglamentada y el comercio ilegal de especies salvajes) o indirectas (la introducción de especies exóticas, en determinados ambientes, que compiten por uno o más recursos con individuos nativos o ya adaptados al lugar).

Según los conservacionistas, la depredación de la fauna a crecido vertiginosamente y se estima actualmente que una especie desaparece cada 15 minutos.  Para la naturaleza, lo peor que le puede suceder, es la extinción de las especies, ya que con eso se pone en peligro el equilibrio necesario en todo ecosistema. En esta cadena natural, cada especie necesita de la otra para sobrevivir.  La acelerada destrucción del hábitat es pretexto de un desarrollo sin parámetros de sustentabilidad, condena a la extinción a una biodiversidad en cuyas potencialidades se basa la vida del futuro. Y aunque esta actitud represente  a simple vista una postura antropocéntrica, el hombre en su afán de búsqueda de nuevas alternativas, no puede apartarse de esa visión, pues de lo contrario la misma existencia no tendría razón de ser. 

Introduciendo estos conceptos a la filosofía de la comunicación, consideramos de vital importancia contribuir a la protección de los recursos naturales, difundiendo las potencialidades de la riqueza faunistica.

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